Había una vez un pequeño asteroide llamado Tito. Tito vivía en el cinturón de asteroides, un lugar lleno de rocas y polvo espacial. A pesar de ser uno de los más pequeños, Tito era muy curioso y siempre estaba explorando su entorno.
Un día, mientras se aventuraba más allá de su hogar, Tito se encontró con un grupo de asteroides mucho más grandes y imponentes. "¡Qué impresionantes son!", pensó Tito. "Me gustaría ser tan grande y poderoso como ellos."
Entonces, comenzó a buscar formas de crecer. Investigó todo tipo de técnicas y métodos, pero nada parecía funcionar. Desesperado, Tito se dirigió a una roca sabia y experimentada que vivía en el cinturón de asteroides. "¿Cómo puedo crecer?", preguntó.
La roca sabia sonrió y le dijo: "Lo que te hace grande no es tu tamaño, sino cómo te comportas. Si eres valiente, sabio y amable, entonces serás grande en el corazón de todos los demás asteroides".
Tito reflexionó sobre las palabras de la roca sabia y decidió ser valiente, sabio y amable. Pronto, se convirtió en un líder entre los asteroides más pequeños y todos lo admiraban por su sabiduría y valentía.
Y aunque nunca llegó a ser tan grande como los asteroides imponentes, Tito estaba muy contento con su tamaño, porque sabía que era grande en el corazón de todos los demás.
La moraleja de la historia es que el verdadero tamaño de uno no esta en el tamaño fisico sino en la forma en la que se comporta y se relaciona con los demas.

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